martes, 29 de septiembre de 2015

Simbolismo del Ajedrez

Grabado del poema de Marco Girolamo (1527)  Scacchia Ludus.


En el nuevo ajedrez no se representa el campo de batalla donde los contrincantes libran una contienda en ocasiones ahorrándose, con esa partida, un enfrentamiento violento entre tropas, tal como proponía Alfonso X, el Sabio. Por el contrario en el nuevo ajedrez creado por los hermetistas del Renacimiento se nos presenta un juego de salón, ideado únicamente para que brille la inteligencia y reine la diversión.

Y así como en el campo de Marte es el Caballero quien dirige la acción; en los salones de la Corte, o en las salas de baile, era la Dama quien llevaba el peso de las situaciones. Es esta idea, asociada a lo lúdico, la que crea las reglas del nuevo juego tal y como son recogidas en el libro que Luca Pacioli y Leonardo da Vinci dedicaron a Isabel d'Este.

Esta nueva fórmula llamada "a la rabiosa" destaca por su agilidad y asimismo por el papel principal que se da a la Reina, cuya incursión en el nuevo ciclo trasforma el espacio, tanto en el palacio como en el tablero.

Si tomamos las nuevas reglas del ajedrez, como símil de lo que sucedía en la sociedad renacentista de las Cortes, nos daremos cuenta de que el ajedrez renacentista logró ir imponiéndose al ajedrez medieval, conocido como del Alferza, porque fue esta pieza, que tenía funciones de visir, la que se sustituyó por la Reina, cambiándose con ello toda la perspectiva del juego. Es curioso observar las diferencias sustanciales que hay entre la Reina y el Alferza, dos piezas cuyos movimientos en el tablero son el reflejo de verdaderos cambios de mentalidad. Dicho de otro modo, si entramos en las peculiaridades del juego de ajedrez que crearon los hermetistas y lo comparamos con el medieval, nos damos cuenta de que responden a dos «perspectivas» distintas de ver y de entender el mundo. La medieval, ya en declive por el agotamiento de sus posibilidades, y la renacentista, emergiendo con el vigor propio de la juventud.
Es evidente que en estas nuevas reglas del juego de la Dama se hace patente el respeto que los humanistas del Renacimiento sentían por el aspecto femenino de la creación, y consecuentemente hacia la mujer. Como ejemplo podemos señalar que es la Reina la que cobra más protagonismo, puesto que si la Alferza se movía una casilla en diagonal, con lo cual su fuerza era sólo algo mayor que la de un peón, la Reina es ahora la pieza con mayor capacidad de movimiento, pues mueve cuantas casillas quiera en línea recta o diagonal, englobando así los movimientos del Alfil y la Torre.

Otra influencia fundamental de la estructura simbólica de las Cortes de Amor como escuela de perfeccionamiento humano aplicadas a las reglas del ajedrez, fue la promoción que se hizo del peón, de tal modo que si una de esas humildes piezas logra, durante la partida, atravesar el tablero, es decir superar todos los obstáculos, y con ello sus propias limitaciones, tiene la opción de transformarse en cualquier otra pieza, cosa que no sucedía con el ajedrez medieval donde el peón estaba condenado a ser siempre soldado raso y «carne de cañón». Este peón, de acuerdo al propio organigrama simbólico de la Corte, es el aprendiz en los misterios de Amor, o sea, aquel viajero que impulsado por ese amor al Conocimiento descubre ante sí un mundo de posibilidades, dado que, como se lee en el Programa Agartha,

Es con el fuego del amor, y la sutil pasión que él genera, como se lleva a cabo la obra de la transmutación alquímica, porque ese fuego es el propio amor al Conocimiento y a la Sabiduría, (…) A este amor, expresión del amor divino, es al que cantaban los trovadores medioevales, y el que Dante ve personificado en la figura de Beatriz (que simboliza a la Sabiduría), y ciertamente es el que invoca Salomón en El Cantar de los Cantares, en donde se trata precisamente de las «bodas», «casamiento», o unión del alma humana con el Espíritu.

*Fragmento del libro: Viaje Mágico-Hermético a Andros. Una aventura Intelectual M.A.D. Editorial. Symbolos.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Winnebago, el pueblo del gran idioma.




Los Winnebago son un pueblo indígena de lengua siux que habitan las tierras entre la bahía de Green Bay, en el lago Míchigan, y el lago Winnebago, en Wisconsin. Aunque Winnebago es el nombre por el que se les conoce, debido a un alga que se cría en las aguas de su territorio, ellos se autodenominan ho-chunk, "el pueblo del gran idioma". Y con esa lengua siux dirigen al Hacedor plegarias que bien podrían ser las de cualquier cristiano.


"Creador de la tierra, nuestro padre, escúchame. En la tierra, la vida que llevamos da mucha lástima. Caídos y moribundos, tropezamos a lo largo del camino. Es cierto, nos has dicho lo que había que hacer para obtener las riquezas y las ventajas de la vida. Eso lo sabemos. Llevar a cabo una vida de bien tal y como lo has pedido, eso sabemos hacerlo y lo intentaremos. En verdad, intentaremos asegurarnos la luz y la vida. Pero tú, no obstante, haz aparecer la verdadera vida entre nosotros. Eso es lo que te pedimos con toda humildad". 

martes, 22 de septiembre de 2015

La Tabla de Isis de Pietro Bembo


"La Tabla de Isis"es una placa de cobre rojo rescatada en Roma a un herrero por el cardenal hermetista Pietro Bembo, por lo que se la conoce también como Tabla Bembina. Este la conservó hasta su muerte  pasando luego a formar parte de la colección de joyas museísticas de la casa de Mantua, una colección iniciada y perfectamente catalogada por Isabel d'Este.


A lo largo de la historia han sido varios los sabios y estudiosos que han tratado de explicar las figuras y la composición de este extraordinario documento comenzando por Atanasio Kircher a quien el resto cita en sus trabajos; es el caso del neo-pitagórico Thomas Taylor, entre otros, aportando todos ellos los resultados de sus propias investigaciones.

Un calendario de fiestas, una secuencia que formaría parte de algún antiguo ritual de iniciación egipcio, claves del alfabeto hebreo o enigmas que traducen el simbolismo de los Caldeos son algunas de las conclusiones a las que nos conducen dichos trabajos, siempre puestos en relación con las enseñanzas obtenidas de los textos sagrados. Precisamente Taylor, primer traductor de Platón al inglés, nos comenta:
“Platón fue iniciado en los Grandes Misterios a la edad de 49 años, llevándose la iniciación a cabo en uno de los salones subterráneos de la Gran Pirámide de Egipto. La Tabla Isiaca formaba el altar ante el cual el divino Platón recibió lo que siempre fue suyo y que la ceremonia de los misterios despertó de su estado latente" .

Y puesto que todas las iniciaciones son sólo una, dejemos que Plutarco nos introduzca en los Misterios de Isis,

"Desear la verdad es aspirar a la divinidad, sobre todo la verdad en lo que respecta a los dioses. Este deseo es una especie de admisión a las cosas santas; nos incita a instruirnos sobre ellas y a buscarlas, dirigiéndonos de este modo hacía una actividad más santificadora que toda purificación y toda función sacerdotal, actividad grata, sobre todo, a esa Diosa sabia y amiga de la sabiduría, a la que has rendido un culto especial. En efecto el nombre que lleva parece decirnos que el saber y la ciencia no convienen a nadie más que a ella. Isis es palabra griega, tan griega como el nombre de Tifón. Tifón cegado por el humo de la ignorancia y del error, siendo enemigo de dicha divinidad, no procura más que destrozar y empeñar la palabra sagrada. Pero la Diosa Isis  sabe reunirla en su integridad, mantenerla en su orden y trasmitirla a los iniciados que se consagran al culto de su divinidad". (Los Misterios de Isis y Osiris).

sábado, 19 de septiembre de 2015

La Tota Pulchra

"Tota Pulchra" es el título que se da a la Inmaculada y que significa "Toda hermosura".

Y así, con con el nombre de "Escalera de la Tota Pulchra" se conoce la pintura mural que podemos admirar en el Santuario de la Virgen de las Huertas de Lorca, en España, la cual cubre la cúpula y escalera del Santuario.

Dicha pintura está representando a la Jerusalén Celeste, la que vemos murada con doce puertas custodiadas por otros tantos ángeles figurados bajo el arco de las mismas. Son tres puertas en cada punto cardinal y una multitud de edificios que se observan tras las murallas. La pintura se adapta a la descripción que hace Juan en el libro del Apocalipsis: 

" Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, preparada como una novia ataviada para su esposo".

En el centro de la cúpula aparece un cordero rodeado por un círculo del que irradian haces de luz y en el que se lee: Et civitas non eget sole neque luna... Que significa: "Y la ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna para que resplandezcan sobre ella, porque la claridad de Dios la ilumina".

En el cielo se contempla, entre la ciudad y el anillo donde se halla el cordero, la figura de la Inmaculada, en torno a la cual gira el ciclo pictórico.


Como se aprecia en las fotos el fresco dedicado a la Tota Pulchra es una hermosura, propia del Nombre que simboliza. Data del Siglo XVIII y sorprende por la intensidad y la plenitud de estas pinturas, pues no dejan ni un solo centímetro de su superficie sin decorar imitando su autor Antonio José Rebolloso, un pintor lorquiano, las pinturas de Andrea Mantegna en la "Camara de los Esposos", fresco del palacio ducal de Mantua. 

Pero la historia de este Santuario comienza mucho antes, justamente el 23 de Noviembre de 1244 cuando el Príncipe Alfonso, que llegaría a ser el rey Alfonso X el Sabio, conquista Lorca a los árabes. Allí, en un lugar elevado, mandó construir una fortaleza defensiva sobre lo que había construido ya, y con el tiempo se convirtió en un Santuario que albergaría la talla de la Inmaculada que él mismo portó como estandarte en la batalla.
Esto nos recuerda un episodio ocurrido durante la reconquista de Córdoba llevada a cabo por su padre, Fernando III el Santo. Él también levantó en la sierra un Santuario a la Virgen de Linares  sobre una atalaya árabe que aún se ve.

Y para seguir el tema os remito a la siguiente entrada publicada recientemente en uno de nuestros "blogs hermanos": La Invencible Generala.





domingo, 13 de septiembre de 2015

La Venus Frejús


"Embriágame, mi diosa, quiero beber tu vino delicioso y si he de penar por este hecho pagaré el precio necesario pues quien no sufre por amor no ama". Federico González Frías. Rapsodia.

Sobre estas líneas Afrodita, obra del escultor Calímacos (siglo v a. C.) considerado creador del "estilo bello" en la arquitectura, y el capitel corintio que inventó así lo pone de manifiesto. 

La Afrodita de Calímaco fue una de las esculturas más célebres de la Antigüedad. Ésta réplica romana que se expone en el Louvre, pertenecía al jardín de las Tullerías que es el primer jardín renacentista que se construyó en Francia a pedido de Catalina de Medici, última descendiente de la saga de la ilustre familia italiana florentina, la cual fur reina del país galo. 

Ésta preciosa y refinada escultura de mármol se conoce como la Venus Frejús por ser en ésta la localidad del sur de Francia donde apareció la escultura en el año 1650. 


Según cuenta Vitruvio en uno de sus volúmenes de Arquitectura, Calímaco inventó el bello capitel corintio al ver la forma que tomaban las hojas de acanto que salían alrededor de un cestillo colocado en la tumba de una joven en Corinto.

Capitel corintio, que junto al estilo Jónico y Dórico constituyen los órdenes en los que se fundamenta la arquitectura Occidental.

domingo, 6 de septiembre de 2015

La Venus de Arlés

 "¡Óyeme, Venus! En tu nombre, en tu nombre se dijeron esas cosas tan bonitas. En tu nombre, esos sueños son ahora para todos pues sin eso qué otra cosa nos quedara a los hombres sino el llanto que produce nuestro olvido…" (Rapsodia, obra teatral de Federico González Frías).


Conocida como la Venus de Arlés, ésta es sin duda una de las más bellas esculturas que de la diosa del Amor se han conservado. Está esculpida en mármol de Himeto y data de finales del siglo I a. C. La escultura sigue el modelo de la Afrodita de Tespias, obra del siglo IV a. C. realizada por el famoso Praxíteles por encargo de la Cortesana Priné, la cual es mencionada, junto a otras esculturas, por Pausanías.



 Teatro Romano de Arlés (Francia) donde en 1651 apareció la bellísima escultura de la diosa Venus. Una figura de casi dos metros de altura que en la actualidad se encuentra en el Louvre.



Monte Himeto, situado al sur de Atenas, de donde se extrajo el mejor y más blanco mármol de toda el Ática griega.