sábado, 9 de julio de 2016

La Beatriz de Dante

Henry Holiday, Dante y Beatriz, 1883.

"De hecho, Pitágoras y Platón son los padres de la Filosofía, a la que dotaron de las ideas esenciales que están en el origen de nuestra cultura, y sin las cuales ésta no existiría. Esa Filosofía es la misma que en palabras de Boccaccio "nutre a Dante", y que éste concibe como una de las Damas de su universo poético, la "donna gentile", aquella que le abre junto con Beatriz las puertas del Paraíso y de los estados superiores:

digo y afirmo que la mujer de la que me enamoré después de mi primer amor fue la muy bella y honesta hija del Rey del Universo, a la cual Pitágoras puso por nombre Filosofía (Convivio, II, XV-12).
No es necesario recordar que Filosofía quiere decir precisamente "amor a la Sabiduría", Sabiduría que para el gran gibelino está encarnada en Beatriz.
En el Convivio (III, 14-2) Dante habla de este "amor a la Sabiduría" en los siguientes términos:

la Filosofía en este mundo tiene por sujeto material la sabiduría y por forma el amor, resultando de la unión de ambas el ejercicio especulativo. Así que en la estrofa que viene ahora, que empieza con "La divina virtud se infunde en ella", mi pretensión es ensalzar el amor en tanto que es parte de la Filosofía.
Puesto que forma parte de su identidad, Dante apela directamente al amor por lo más alto, es decir a su sentido metafísico, como una energía que encauza la voluntad del hombre de conocerse a sí mismo. Precisamente ese cordón umbilical sutil que une a Dante con la Tradición pitagórico-platónica, y por tanto con los Antiguos Misterios, lo podemos comprobar varias veces a lo largo de su obra. Un ejemplo muy claro lo encontramos en La Divina Comedia, cuando en el canto I del Paraíso el poeta comienza su ascensión por las esferas celestes. Antes de emprender esa ascensión exclama Dante:

En mi último trabajo yo te pido / de tu valor, oh Apolo, ser tal vaso / que me halles digno del laurel querido. / Bastó hasta aquí una cumbre del Parnaso, / mas ambas necesito cuando intento / a la última palestra abrirme paso. / Penetra en mi corazón, espira en él tu acento / como cuando arrancaste la piel de Marsias / de su vaina y aposento". 

Francisco Ariza. LA TRADICION HERMETICA Y PLATONICA EN DANTE Y LOS FIELES DE AMOR. Publicado en la Revista SYMBOLOS Arte - Cultura - Gnosis.



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